la que no esperaba nada de los hombres
(coleccionaba amores desgraciados, soldaditos de plomo mutilados)pero quiso una noche comprobar para qué sirve un corazón y prendió un cigarrillo y otro más
y como toda esperanza, se esfumó.
por eso, cuando el tiempo hace resumen y los sueños parecen pesadillas, regresa ese perfume de fotos amarillas.
y aunque sé que no era la más guapa del mundo... juro que era más guapa que cualquiera.
1 comentario:
estupida como me hacis leerte en este minuto, no veis que estoy sensible.
juro que era mas guapa que cualquiera.
...se llamaba Inmaculada aquella puta, que curaba el sarampión de los reclutas, coleccionaba nubes de verano, velos de tul roídos por gusanos...
pero quizo quererse enamorar
(como una rubia del montón)
y que yo la sacara de la calle de los besos sin amor.
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